EE.UU. PONE EN JAQUE A GRANDES CASAS DE APUESTAS ONLINE
Europa Press el 28 de Julio de 2006, 11:12.
Las
casas
de apuestas on-line con intereses en EEUU están pendientes de la resolución
del congreso por la cual se pretenden prohibir las apuestas en la red. PartyPoker,
PokerStar y las redes de póquer online podrían ser las más
afectadas por esta medida.
De los gigantes del mundo de las apuestas online,
Betfair.com
era la
única casa que vetaba a los usuarios norteamericanos y por
lo tanto, se posicionará de forma ventajosa en caso que progrese la proposición
de ley.
La regularización del juego por Internet ha llegado a los Estados Unidos
que pretende obtener beneficios de un negocio que se ha convertido en un exponente
de la globalización del siglo XXI. Los más de 6.000 millones de
dólares que se apuestan los estadounidenses en juegos de azar on-line,
son suficiente reclamo para el gobierno americano para cambiar la legislación
actual y prohibir a las
casas
de apuestas de todo el mundo cualquier tipo de actuación en el país.
Con esta medida se pretende evitar que los ingresos de las familias americanas
salgan del país.
La mayoría de compañías del sector operan actualmente en
el territorio norteamericano, donde el negocio del poker es la base de muchas
de las mayores casas de apuestas a nivel mundial. Partypoker o Pokerstar podrían
perder hasta el 70% de su volumen de negocio si se confirma el cambio de lesgislación.
Bwin.com también se vería afectada por esta nueva normativa ya que
parte de sus usuarios provienen de Estados Unidos.
La
única de las grandes casas de apuestas que no se verá afectada
por esta medida es la británica Betfair.com que nunca ha aceptado usuarios
desde territorio norteamericano. Betfair opera en los diferentes continentes pero
la política de empresa veta a los clientes que provienen de países
donde no existe una legislación transparente del mercado. Aunque Estados
Unidos es potencialmente un gran negocio,
Betfair
continúa con la política de transparencia y control que siempre
ha caracterizado a la mayor casa de apuestas a nivel mundial.
EEUU, uno de los países con mayor potencial en el mundo del juego puede
dejar de ser país emisor de apuestas si el congreso dictamina que los juegos
de azar son perjudiciales para la economía de las familias americanas.
Así, se estudia la prohibición de las más de 2.100 empresas
que operan desde paraísos fiscales como Costa Rica.
A diferencia de las apuestas reguladas por el estado americano, las apuestas on-line,
no suponen una fuente de ingresos para el gobierno de EEUU, es decir, no están
sujetas a ningún tipo de carga impositiva. Si estos casinos estuvieran
regulados, el gobierno americano hubiera ingresado el año pasado unos 900
millones de dólares.
Cabe imaginar que esta proposición es consecuencia directa de la vulnerabilidad
de los gobiernos a la hora de interactuar con agentes trasnacionales globalizados,
como son las empresas on-line y que si estuviera en manos de EEUU poder regular
éstas empresas lo haría, ya que supondría una fuente extraordinaria
de ingresos.
Con esto aparecen dos posibles caminos; el primero, que el gobierno americano
decida definitivamente prohibir el juego on-line o, el segundo, que decidan regular
este negocio. ¿Qué pasará? Hagan sus apuestas.